Por medio del Acto Legislativo 1 de 2021 se adicionó en el artículo 328 y 356 de la Constitución
Política incisos y parágrafos que convierten a Medellín en el primer Distrito de Ciencia,
Tecnología e Innovación de Colombia. Esta transformación provoca una serie de consecuencias
de consideración especial.

El distrito de innovación es un proceso evolutivo social, urbano y económico a través del cual se impulsa las industrias tecnológicas y talentos creativos para crear vínculos sinergias entre las personas emprendedores, instituciones y compañías con el enfoque de la creación de negocios de conocimiento conjuntos.

El prototipo global de los distritos de innovación es el reconocido Sillicon Valley en la costa de
California, al ser precursor de un modelo de planeación urbana que comunique comunidades en
dirección a la industria tecnológica. Medellín se adentró a este proceso de transformación bajo
la intención de mutar su economía industrial, propia del siglo XX, hacia una sociedad del
conocimiento. Factores como las ventajas competitivas de Medellín, estimularon su
consolidación como el destino ideal para la capital de la innovación de Latinoamérica.

Entre los años 2008 y 2011 el Plan de Desarrollo de Medellín se enfocó en constituir la ciudad en
el epicentro de conocimiento de América Latina, teniendo de consecuencia principal la génesis
de la corporación Ruta N, conectada a instituciones ya alojadas en el norte de la ciudad como El
Jardín Botánico, Parque Explora, La Universidad de Antioquia y Hospital San Vicente Fundación.
El Concejo de Medellín en el año 2012 integró el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación
Medellín 2011-2021, política pública encaminada al desarrollo de la innovación en la ciudad. Con
los avances logrados por Medellín durante este recorrido de asentamiento como distrito de
innovación, el Congreso otorgó a Medellín mediante el Acto Legislativo 1 el reconocimiento de
Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia.

Las consecuencias derivadas del reconocimiento de Distrito Especial son de diversa índole. En
primer lugar, Medellín podrá acceder a los beneficios en materia tributaria, fiscal y
administrativa contemplados en la Ley 1617 de 2013; vinculados directamente a avances
económicos, sociales y urbanísticos para la ciudad. Adicionalmente, este hecho contiene la
posibilidad de atraer inversión nacional y extranjera, mayores oportunidades laborales, apoyo a
emprendedores con ideas de negocio y personas con horizontes tecnológicos o científicos, un
beneficio a las universidades y la creación de un escenario competitivo que potencia los
distintos sectores económicos, promoviendo oportunidades y aperturas para la ciudad.

Entre otras implicaciones, se materializa esta transformación en la aprobación del Acuerdo 067
de reactivación económica el cual modifica el Acuerdo 66 de 2017, modificado y adicionado por
el Acuerdo 125 de 2019; que pretende estimular la inversión, el empleo formal y el crecimiento del PIB mediante el Valle del Software. En ese sentido, trae consigo exenciones tributarias a
sociedades con ciertas actividades económicas. Entre ellas:

– Exención de 100 % en 2022 y 50 % en 2023 en el pago de industria y comercio a empresas que se
formalicen a través de los programas: Cedezos, Centros de Valle del Software, Capital Semilla,
Economía Creativa, Emprendimiento de Base Tecnológica, Spin off.

– Exención del 50 % en el impuesto para 2022 y 2023 a empresas constituidas a partir de 2021 y
que estén relacionadas con las tecnologías de la información y las comunicaciones – TIC.

– Exención del 100 % de predial en 2022 y el 80 % en 2023 para empresas que se hayan
constituido a partir de 2021 y se encuentren ubicadas en los distritos económicos de innovación
y creativos.

– Exención del 100 % del predial en 2022 y 50 % en 2023 para empresas que se ubiquen en zona
franca permanente multiusuario o especial, bajo jurisdicción del Municipio a partir de la entrada
en vigor del acuerdo.

Con todo lo anterior se abre un catálogo de oportunidades para los emprendedores de la ciudad
de Medellín para que, con una asesoria jurídica focalizada, se hagan titulares de los beneficios
tributarios que ofrece la ciudad de Medellín como distrito especial de innovación.